Arroz

Es curioso, pero en Argentina a pesar de ser muy consumido, muy poca gente sabe de los beneficios de enjuagar y remojar el arroz.

Es casi un acto reflejo para la mayoría de las personas lavar algunos de los ingredientes antes de cocinarlos, como frutas, vegetales, legumbres, cereales, etc. Esto sirve para muchas cosas: eliminar la tierra, la arena, la suciedad, excrementos de alimañas, los productos químicos artificiales (agroquímicos, insecticidas, barnices, ceras, etc) y/o naturales (saponina, almidones, diatomeas, etc) y los insectos que pudieran haber en la superficie de los alimentos (ácaros, polillas, gorgojos, etc). Pero en algunos casos, el lavado y remojado, también ayudan a mejorar la calidad de un plato, especialmente cuando se trata del arroz.

¿Por qué?
Porque cuando recibes una bolsa de arroz, esos granos han hecho un largo viaje. Durante su procesamiento, embalaje, transporte y almacenamiento, los pequeños granos se frotaron constantemente entre sí. Esta fricción creó un polvo residual de almidones que ahora recubre los granos. Si no los lavamos antes de cocinarlos, ese polvo se gelatinizará haciendo que obtengas un masacote de goma pegajoso en lugar de granos de arroz cocido.
Para enjuagarlo lo colocas en un frasco profundo y luego debajo del suave chorro del agua de la canilla, lo revuelves un poco en cada enjuague (mínimo tres) hasta que el agua deja de estar blanca (o lechosa) y empieza a estar cristalina (limpia).

El asunto no se termina ahí…
Remojarlo posteriormente un minimo de 8 horas (aunque lo recomendable es de 12 a 24 horas haciendo de unos 3 a 6 enjuagues) ayuda a reducir el tiempo de cocción.
Otra ventaja es que un remojo prolongado facilita que el grano al hincharse fije los almidones (como la amilosa=firmeza y la amilopectina=cremosidad)
Pero lo más importante del remojo es ayudar a reducir su contenido de metales (algunos pesados) como el plomo, el cadmio y el arsénico, (presentes naturalmente en la tierra de los campos de cultivo).
El arsénico inorgánico es un tóxico que se encuentra de forma natural en el medio ambiente y que el arroz absorbe con mayor facilidad que otros cereales.
El arsénico inorgánico (iAs), está clasificado como carcinógeno de categoría 1 por la Unión Europea.
El arroz contiene entre 10 y 20 veces más arsénico que otros cereales.
La mala noticia es que la cocción no se lo quita, la buena es que al dejarlo toda la noche en remojo se pueden liberar hasta un 80 % de las trazas de arsénico que contiene.
En el caso de no poder remojarlo por falta de tiempo una forma de hacer que no sea tan dañino es poner 6 veces su volumen en agua para la cocción.

Cómo desintoxicar el cuerpo del arsénico, el plomo y el cadmio?
Consume alimentos ricos en azufre como huevos, ajo, cebolla, carne de ave, pescado, porotos y legumbres (lentejas, garbanzos, etc). El azufre protege las células contra los efectos de las toxinas del arsénico.
Acompaña tus comidas con un puñado de Cilantro fresco picado, es un poderoso quelante.
Consume un suplemento de Zeolita clinoptilolita (que es la adecuada para consumo humano) un gran quelante natural.
Elige alimentos ricos en fibra. Limpian las toxinas del intestino.
Haz ayunos de 4 días de agua y orina. La autofagia limpiará las toxinas de las células y la orina te dará las antitoxinas para desintoxicarte y las células madre para regenerarte.

Fuentes:

-https://www.20minutos.es/noticia/4182864/0/por-que-lavar-arroz-cocinarlo/?autoref=true
¿Por qué deberías lavar el arroz antes de cocinarlo?